En una cazuela poner el vino blanco y el queso, calentar hasta que quede bien mezclado.
Añade la nata, la pimienta y rectifica de sal. Deja reducir a fuego bajo hasta que coja la textura deseada.
Corta los solomillos en medallones a tu gusto, salpimenta y márcalos en la sartén con el aceite bien caliente hasta que queden dorados.
Coloca los medallones en el plato y napa con la salsa bien caliente.
Puedes adornar el plato con cebollino, algún crujiente y reducción de Pedro Ximenez.